Varios son los motivos que inspiran este post. Primero andaba yo pensando en la película de ¿Y tú cuánto cuestas? del ex locutor de la extinta estación Radioactivo 98.5, Olallo Rubio, la cual, la verdad, no he visto, pero tengo ganas de ver. Tomo la síntesis de este largometraje de la revista R&R No. 61: Es una película que recurre a un lenguaje televisivo (estilizado) para exponer desde una plataforma cinematográfica, los métodos, herramientas y trampas psicológicas utilizadas (con y sin escrúpulos) por los medios masivos electrónicos, como la televisión y la radio, las armas principales de los círculos de poder que pretenden enajenarnos, programar nuestra existencia, modificar nuestra percepción de la realidad y corromper nuestros valores.
Segundo, ando releyendo un libro de Andrés Oppenheimer que se llama México: En la Frontera del Caos (Ed. Javier Vergara Editor S.A., Argentina), que, a grandes rasgos, habla de las crisis de los noventa en el país. En este libro, narra como al darse cuenta de que Televisa, en tiempos de la elección presidencial de 1994, le daba profunda difusión al conflicto bélico en Yugoslavia, tanto en los canales nacionales, como a través del Sistema Informativo ECO (que en paz descanse), decide preguntarle a un alto funcionario del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en ese momento, el motivo de esta tendencia informativa, ya que, seguramente, a los mexicanos poco les vinculaba a estos acontecimientos que se realizaban en el otro lado del mundo. El funcionario (del cual no revela su identidad) responde tranquilamente que el gobierno de Carlos Salinas de Gortari había pactado con el fallecido dueño de esta televisora, Emilio Azcárraga Milmo, así como con los directivos de su rival TV Azteca que la promoción de la guerra en Yugoslavia serviría para que la sociedad mexicana se creara la imagen de que si no votaba por el PRI, se podría caer en una situación similar, toda vez que estaba en su apogeo el conflicto en Chiapas.
Tercero, duro y dale con Hugo Chávez (nuestro Shrek latinoamericano), no se me sale de la cabeza el asuntito éste del cual ya hablé, acerca no renovación de la conseción de Radio Carácas TV (RCTV).
Metiendo todo a la licuadora me sucede lo siguiente:
El Partido de la Revolución Democráctica (PRD), encabezado por Camilo Valenzuela, presidente del Consejo Nacional de este partido, festejó con la Embajada de Venezuela en México el acontecimiento autoritario de Chávez. Además, miembros selectos de esta agrupación política, como Pablo Gómez, secretario de la Comisión de Estudios Legislativos del Senado, afirmó que había motivos para quitarle la concesión, porque se convirtieron en uno de los instrumentos del golpe de Estado. Tomemos en cuenta que estos personajes son férreos defensores de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y se comportan como transmisores de sus ideas políticas. ¿No que no se parecían AMLO y Chávez? ¿No que la campaña difundida por el Partido Acción Nacional (PAN) durante el proceso electoral del 2006 era difamatoria y se exigió al Instituto Federal Electoral (IFE) que presionara para que saliera del aire? Parece ser que el PRD está cayendo en una trampa peligrosa al apoyar este tipo de acciones de Chávez y eso podría tener como consecuencia detrimentos en las próximas elecciones legislativas.
Por otro lado, retomando lo escrito por Oppenheimer y lo expuesto en el filme de Olallo Rubio, no estarán el PAN, la cúpula del poder actual y las televisoras encaminando la difusión de las declaraciones de Chávez para fortalecer el vínculo de asociación negativa AMLO - Chávez. Cuidado con eso, porque, aunque sea políticamente redituable, no es éticamente correcto y el gobierno de Felipe Calderón podría estar sentando las bases de prácticas dinosáuricas de control de medios que, creo, ya no tienen cabida en nuestra sociedad.
Ahora bien, acabo de leer en el periódico Reforma del día de hoy domingo, que durante una marcha organizada por el Gobierno, en respaldo al Presidente Hugo Chávez, el Ministro de Telecomunicaciones de Venezuela, Jesse Chacón, declaró "El problema de RCTV aquí en Venezuela es el problema de Televisa en México, de O Globo en Brasil. Es el problema de los grandes conglomerados mediáticos que han hecho del espectro radioeléctrico y de la comunicación una gran dictadura mediática". Dicho funcionario agregó que en México están buscando romper con "la dictadura mediática que hoy acapara el 85% del espectro radioeléctrico mexicano". ¿No estará Venezuela pretendiendo meterse en cosas ajenas e influir el debate de la llamada Ley Televisa? Que quede claro que no defiendo el monopolio de la información, pero no soporto que el gobierno de Chávez señale a otras adminstraciones para deslindarse de la responsabilidad de sus actos. Esto es privativo de los mexicanos que, si deciden utilizar argumentos basados en la experiencia de otros países, es muy nuestra estrategia de análisis
Parece ser que se está escribiendo un capítulo más de la novela "México vs Venezuela" y el gobierno de México podría enfrentar un nuevo dilema internacional que será crucial para determinar una postura como respuesta a la infuencia de Chávez en America latina. Como ya mencioné en un post anterior, este tema es de vital importanca para el andar global de este país en el mediano plazo. ¿Qué hará Calderón? Si se pone esto calientito, ¿ahora sí se romperan relaciones con Venezuela, a pesar de que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ha declarado que se estpa generando el andamiaje para reconstruir la relación bilateral? ¿Se alineará México con la postura de Estados Unidos que exige a Chávez vuelta atrás en la decisión de no renovar la conseción de RCTV? Esto traería un costo político importante, porque aquí el antinorteamericanismo, a nivel político está muy arraigado y siempre acusar al gobierno en turno de ser pronorteamericano reditua en votos en el sistema mexicano.
Ahí se las dejo...you fill in the blanks.
Se portan
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